PRECEPTO PROSCRITO DE UN JUGADOR DEL EQUIPO

PRECEPTO PROSCRITO DE UN JUGADOR DEL EQUIPO
Proscrito significa el jugador que ha sido apartado, señalado, excluido o dejado por fuera del grupo, ya sea por decisión técnica, conflicto, bajo rendimiento, indisciplina, diferencia de pensamiento o falta de comprensión del proceso o por pelusa infantil.
Riesgo perjudicial
Cuando un entrenador o jugadores proscribe sin pedagogía, puede producir en el jugador y el equipo:
Pérdida de confianza.
Rabia interna.
Aislamiento.
Miedo a equivocarse.
Ruptura con el equipo.
Abandono del proceso.
“La palabra del entrenador o de algunos jugadores puede rescatar al proscrito o enterrarlo emocionalmente al equipo.”
Aplicación preceptista
El entrenador-preceptor debe decirle al jugador:
Los jugadores debe responder con:
Paciencia.
Preparación.
Perdón.
Persistencia.
Progreso.
Poder personal.
- Frase central
“El jugador proscrito no debe ser destruido por la exclusión, sino despertado por la reflexión de todo el plantel.”
(José Noel Amaya Cárdenas)
Desde el Preceptismo, la proscripción perjudicial ocurre cuando:
- se apartan sin explicación,
- se humillan públicamente,
- se destruye emocionalmente los jugadores,
- se utiliza el poder para controlar,
- o se desvaloriza el proceso humano del deportista.
Esto puede producir:
- pérdida de confianza,
- ansiedad,
- miedo al error,
- inseguridad,
Consecuencias deportivas
- bloqueo técnico,
- disminución del rendimiento,
- desconexión emocional del juego,
- pérdida de creatividad,
- apatía.
- pérdida de propósito,
- desconexión interior,
- ruptura del sentido de pertenencia.
En el Preceptismo en el Fútbol, el entrenador-preceptor o jugadores nunca debe utilizar la exclusión como castigo emocional.
El verdadero preceptor:
- conversa,
- orienta,
- explica,
- escucha,
- y acompaña el proceso del jugador a una mayor interacion.
“El preceptista comprende que ningún rechazo humano tiene más poder que el propósito divino.

